Te acompaño con poesía

Caballero y princesa

Eras el caballerodel corcel blanco,dueño de mitos añejosy caminos extraños. Singular era el brilloque tus ojos tenían,reflejaban en vilola luz de tu espada fría. Escuchaba a tu bocacontar historias valientese hicimos el pactode estar juntos siempre. Tomaste mis manosde princesa enamorada,fuimos sólo unoy con eso me alcanzaba. Aún hoy conservásel encanto de añosque marcaron el rumboborrando mi llanto. Brillo propio de tus ojosque reconozco sigo

Amigas lágrimas

Las palabras no llegan donde tienen que llegar y a eso sirven las lágrimas que salen a rodar, caminan entre mi ropa y trepan níveos pañuelos, van cayendo en mi almohada y se unen en el sueño. Juegan entre mis cabellos o saltan de la nariz al suelo. Lastiman y lavan al tiempo, quieren correr de prisa para no dejar pruebas, para dar espacio sigo

Viaje al Sur

Cientos de sueños abiertos con leve velo marfil, gota que viaja en un cuento y despierta mi sentir.Vuelo de ave nocturna, pasos de un buen bailarín, cielo que narra mi historia promete hacerme feliz. Bosque plegado en umbría tras la vieja ruta sin fin, caricias de tiernas verbenas en la piel bronceada, carmín. Sed de lo nuevo, en silencio, suspiro cortado al azar; opuestos sigo

Pedido de mujer

Silenciá mis labios con un beso y brindemos por la paz de antiguos amores, unamos nuestras sonrisas en una cuyo brillo natural sea el de tus ojos. Abrí mis manos con tus dedos recorriendo las líneas de mi vida y dejando en el camino invisible la sigla muda que no olvida. Cerrá mis ojos con tu abrazo y jugá conmigo a la escondida, descubrí sigo

Quiero volver…

Quiero volver a lo que era a mi casita de maderas, donde podía ser feliz con muy poco. Podré volver a empezar cuando me canse el juego, podré soñar una vez más con los sentidos abiertos. Podré cantar sin letra alguna sin entonar siquiera, regresar a lo que era, en la siesta, a escondidas, Alimentar al mundo entero con mis pasteles de barro y sigo