Año: 2020

Despeinada

Las aspas del molino estropeaban mi peinado y no había disculpa que desenredara tanto vómito peludo de gato tibio haciéndose león. Y no hallé aspirinas para la culpa pegajosa de virgen niña de buena madre de pobre inútil. Hoy apenas alcanza el acomodo de tantos libros ya ordenados para que más gigantes tomen asiento. Pasen, adelante, aquí siempre hay lugar y tiempo y ganas sigo