Detrás de mis deseos
Las necesidades son infinitas. Cuando llega fin de año pienso en lo que proyecto para el ciclo que comienza y la lista parece interminable. Además suele haber deseos que repito.
Detrás de todo, ¿qué quiero, en realidad?

Te acompaño con poesía
Las necesidades son infinitas. Cuando llega fin de año pienso en lo que proyecto para el ciclo que comienza y la lista parece interminable. Además suele haber deseos que repito.
Detrás de todo, ¿qué quiero, en realidad?
Y salía a la calle con la ropa impregnada de peste a incienso. El mareo que sentía recordaba los viajes de vacaciones en las sierras de Córdoba, cuando peleábamos con mi hermano para ocupar el mayor espacio del asiento trasero del Ford Falcon. Casi siempre terminábamos manchando el auto. Yo, por el vértigo, y mi hermano por verme vomitar. Mi madre se enojaba muchísimo conmigo, me repetía que debía mirar para adelante el paisaje divino y dejar las revistas de historietas para cuando llegáramos. Mi padre limpiaba y perfumaba el coche antes de continuar camino.