Desenchufarme por completo. Creí que iba a ser hermoso estar sin teléfono ni whatsapp. Quizás me había quedado con una idea romántica de la desconexión total. La última vez que me entusiasmé con un trabajo de periodista —hace apenas tres años— anduve investigando el tema: entrevisté a tres personas que, pese a tener una vida social y profesional activa, no usaban mensajería de whatsapp ¡En en plena década del 2020! No sé si ustedes saben. Hace un tiempo que mi vida laboral gira en torno a la elaboración de alimentos agroecológicos, aunque sigo con la docencia universitaria y coordino talleres y acompañamientos en torno a la creatividad y la escritura humana. Entonces yo, con este gen ermitaño (de padre agricultor y madre lectora empedernida. Por algo soy poeta, pues), vengo y pierdo mi teléfono móvil. Entonces caigo, caigo y caigo en el deseo de desconectarme por completo de la pantalla. Nuevamente, porque esto ya me ha pasado antes . Lo curioso es que quedarme sin teléfono n...
Hoy, en el Día del periodista, comparto información sobre el reciente cierre de El Editor Mendoza, cuyo slogan fue "El periodismo que hacía falta". Este portal de noticias funcionó durante un año y medio en la provincia. Pero el dueño decidió ponerle fin hace una semana. Además de despedir a quince periodistas , el cierre de El Editor Mendoza también eliminó por unos días la página web, las redes sociales y con ellos pareció haberse perdido el archivo de notas. ¿Alguien leyó la novela 1984 , de George Orwell? Un diario vaporizado. ¿Fahrenheit 451, de Ray Bradbury? Solo que ya no hace falta conseguir todos los ejemplares para prenderlos fuego. Ahora, con los diarios digitales, basta con pulsar la tecla "delete" para que nadie pueda recuperar la memoria de lo escrito. Ya no hacen falta hogueras para desaparecer textos que son archivo, memoria, testimonio. Luego hubo novedades: "La web está semana volvió pero se congeló en el día del cierre , ...