Corazón enredado

Mil deseos que embrollan
vaya a saber en cuantos nudos,
prisionero en gatunas zarpas
que mi corazón malogran.

Un aventurero más
que se aprecia de liberto
me invita a navegar
otros rumbos, otros puertos.

Nueva vida me promete
un segundo que atropella:
lo que a mi me apetezca
tendré yo junto a su vera.

Ambos cruzan por mi vida
contagiándome alegría
y exponiendo en cada frase
su valor, su osadía.

Y aquí me encuentro inmóvil,
rosa vana e indecisa,
de uno tomo la sonrisa,
de otro el rose preciso.

De aquel su mote rojizo,
de este su total elegancia,
de aquel su fina constancia
y sus labios de poesía.

De este tomo la vida
con presteza, sin dolores,
tomo la nueva promesa
de sinceras razones.

Como pelota de tenis
seguiré, quizás, rebotando
y aquel gato, jugando
seguirá haciendo cordeles
mi corazón enredando.

 

Comentarios

Aún no hay comentarios. ¿Por qué no comienzas el debate?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *