Esa parte

No aparece la fórmula perfecta

y repito los pasos en crudo

y descarto posibilidades oblicuas

y consagro elevadas intenciones

pero surge de nuevo

un Para qué todo esto

un De qué sirve tanto

un Quién lo necesita

y mis esferas

mis sustancias

y hasta el hornillo donde apoyo el crisol

vuelan con sacudidas

que nacen en esa parte de mí

que ya aborrecí otras veces.

La competente

Ella sabe hacerlo todo ocupa el lugar en la mesa y los lugares ella perfecciona la técnica y la teoría corre antes de la necesidad consagra el primer plano nada…

Copla al bisabuelo Cristóbal Santiago

Melancólico Buenos Aires

me recibe como siempre,

recordándome a Cristóbal

en cada calle de encierro.

 

Abuelo de mi madre,

gran contador de cuentos,

me abrazaste con tu noche

sin dejarme algún recuerdo.

 

Tu voz se fue borrando

mis sueños te olvidaron

desapareció todo aquello

que pocas veces me narraron.

 

Yo contaba quince años

flores nuevas llevé a tu nicho

mi abuela te conversaba

poco antes de irse contigo.

 

Junto a ella, temerosa

leí las letras grabadas,

el asombro me embargó:

tu bisnieta la dedicaba.

 

Cuánta nostalgia brotó

en aquel silencio de sala

porque tal vez tu tibio pecho

pudo ser mi primera almohada.

 

Con viejas fotos, preguntas

una anécdota por tía

conseguí reconocerte

en los poemas que escribía.

 

De niña me hamacabas

en tus piernas tullecidas,

relatando las historias

de otras tierras en tu vida.

 

En las memoria surgieron

las coplas que recitabas

tus manos suaves y gruesas

que mi columpio empujaban.

 

Logré vencer el olvido

tras el puente de los juicios

veo la trama al fin

de padres madres e hijos

 

Bisabuelo por ti seré

Santiago en la mirada,

Santiago para nombrarte,

Santiago en pluma y en habla.

Álamos en fila

Álamos en fila
se visten de fuego
como al atardecer
(roban al sol la idea
de aparecer)
pero sus hojas marchitas,
lo puedes ver,
con la primera brisa
van a caer.