Cientos de sueños abiertos con leve velo marfil, gota que viaja en un cuento y despierta mi sentir.Vuelo de ave nocturna, pasos de un buen bailarín, cielo que narra mi historia promete hacerme feliz. Bosque plegado en umbría tras la vieja ruta sin fin, caricias de tiernas verbenas en la piel bronceada, carmín. Sed de lo nuevo, en silencio, suspiro cortado al azar; opuestos en alma y en cuerpo, ostras tan lejos del mar. Pueblos que abren sus puertas, tiempo de descansar, chañares vestidos de oro. Cerrar los ojos, soñar. Anabel González Ocáterli 2008