Una mochila cargo cuando bajan las nubes hasta mi nuca gacha e impiden que huya en esta tarde pálida que empina su esqueleto de llover cansada sobre árboles rígidos aquí están sus sombras pendientes de nostalgia son rayos infinitos y agujas de crochet rincón de humo rancio quietud que me despierta y la puerta trabada para correr, para volar no habrá caricias nuevas si no se va primero el vértice molesto del rencor que fue.