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Mostrando las entradas etiquetadas como Blog literario

Permiso para escribir desde lo personal: que toque a quien toque

Bitácora de Permiso para escribir Es el primer día. Salgo de dar clases en Los Álamos . Aún debo hacer un trámite en la ciudad de Mendoza y asistir a una reunión online antes del taller. Quería pasar por casa, pero ya no tengo tiempo. Mientras manejo, mastico medio sánguche de milanesa que compré en el quiosco de la escuela. En la ruta mi cabeza se despeja. Voy sin música porque sé que ahí es cuando llega la luz: sí, eso es lo que tengo que decir en tal clase; así es el personaje de la novela. Esta vez, apenas tomo el Acceso Este, me acuerdo de las flores: quiero flores en la mesa del taller. Y justo, cuando todavía no he tomado suficiente velocidad, veo unos yuyos con pétalos amarillos en el costado de la avenida. A llega conmigo. Asistimos juntas a la reunión online, con el internet del Taller Flor de Lis . Aún no termina el encuentro virtual cuando llega S. Viene con su marido. Lo señala y aclara que él la trajo, si no, no venía. Durante la semana me habían ...

Este es el prólogo del libro Vivencias de Amparo Infantil

Maglali llegó a casa con los poemas y cuentos que había empezado a acumular más bien como un ejercicio. De allí nacería el primer libro que armamos juntas, Pétalos de Vida. Pero cada vez que nos reuníamos para avanzar en el trabajo de edición, ella hablaba del hogar Jorba de Funes, que en principio se llamó Amparo Infantil. Que había escrito, que había borrado, que había vuelto a escribir, que estaba corrigiendo. A veces se le cortaba la voz cuando hablaba de aquello. A esta mujer grande (que la vida ha hecho fuerte) se le llenaban los ojos de lágrimas; yo no terminaba de entender. Cuando al fin pude leer la historia que Maglali había escrito comprendí el origen de aquellas lágrimas. Pero es mi deber de editora aclarar que en este libro no está reflejado, ni por lejos, el dolor de aquellas vivencias. En estas páginas ustedes podrán conectar con la nostalgia de la autora. La observación de un mundo que ella conoció desde muy pequeña. Esa mirada que luego completó con una carrer...

La inmensa y terrible valentía de volver a enamorarse

Volví a enamorarme a los 39 años. Otra vez me ilusioné y me entregué, como si volviera a los 17. Con esta nueva relación aprendí sobre la valentía de enamorarse. Esa de la que hablaba tanto la Violeta Parra. ¿Por qué hablo en pasado? Este fue el noviazgo más breve de mi vida. Aún así, debo reconocer la intensidad terrible de lo dos veces bueno. Nos dimos la mano por un tiempo breve e intenso. Imagino que en un tiempo voy a mirar esta experiencia con distancia y sé que, como tantas otras veces, va a dejar de doler. También es posible que olvide cuánto molesta el mal de amores. Esa espina que, invisible, permanece hincada en la carne y amenaza con envenenarlo todo. Esa espina que, invisible, permanece hincada en la carne y amenaza con envenenarlo todo. Anabel González Ocáterli Un poema sobre la valentía del amor En este tiempo me ha acompañado un poema que creí bello, aunque hoy no lo sienta tan así. Pese al dolor sé que volveré a tener la valentía de enamora...

Cómo pedirte (el verso que no llega)

Cómo pedirte que te quedés a mi lado para verme respirar suave para verme pasar la hoja suave para verme anotar con lápiz suave el verso que quisiera dedicarte y que me dediques un día de estos ... cómo pedirte que me esperes que aún no lo encuentro. ... Ana Ocáterli ... En el Parque Nacional El Palmar, Entre Ríos, maravillada con las piedras. Don Yoast SEO se queja cada vez que publico un poema en mi blog. Dice que debe tener más texto la entrada, que son 47 palabras y tienen que ser 300. Por eso que he comenzado a poner párrafos al inicio o al final, como este, para lograr que Don SEO diga que está todo bien, que Don Google va a mostrar esta entrada porque lo he hecho de maravilla. Que me he portado bien. Vamos, que van 122 palabras. 127, 128, 129. ¿El motivo del poema Cómo pedirte...? Aquí aparece el placer de verme observada por mi compañero, mientras escribo un poema. Quizás para él, quiz...

El primer poema que escribí (y guardé)

La verdad, la verdad. El primer poema que escribí no sé dónde habrá quedado. Recuerdo que de muy pequeña me divertía rimar palabras. El primer poema que escribí, estoy segura, lo hice basándome en una poesía infantil que encontré en la revista Anteojito . Usé las palabras finales de cada verso y les cambié las otras, dándole un sentido nuevo. Después me solté con la rima. Recuerdo haber escrito un chorizo muy largo de palabras que algún sentido tenían. Solo que perdí ese primer manuscrito. En cambio, conservé un periódico que escribí una vez por meses. Lo hice desde que tenía 9 años hasta los 16. Allí contaba cosas que sentía que eran importantes para ese momento de mi vida. Y alguna que otra información que aún hoy considero de valor. Cuando nació mi hermanita Evangelina . Cuando salí segunda escolta suplente de la bandera, en la escuela primaria. O bien, cuando Argentina quedó fuera de la Copa del Mundo por perder en cuartos de final contra Holanda... Y así. ...