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Un deseo

Del infierno la semilla es un deseo. Alabanza a la determinación del enfermo crónico que borró senderos inexistentes que trazó un arco sin iris que ensució la tierra con flores. Un deseo obstinado escribió bajo la almohada del paciente la fórmula para que no muriera en el infierno de los sanos.   Ana Ocáterli Del libro Sombras de Colores. Descargá el EBook, aquí. Se puede compartir, citando a la autora. Gracias.

Video de Sombras de Colores

Para la segunda presentación de mi libro, que fue en la Feria del Libro de Mendoza, armé un video con fotos que representan todo lo que me inspiró para escribir las Sombras de Colores. Me acompañó Fito Páez, con su Mariposa Tecnicolor.

En el mar violeta

  "Julián me había dicho una vez que un relato era una carta que un autor se escribía a sí mismo para contarse cosas que de otro modo no podía averiguar”. Carlos Ruiz Zafón (La sombra del viento)   Soy un perdedor. No es que acostumbre derrochar dinero en el casino, ni que sea malo jugando al truco, ni que me falte talento para seducir a una mujer. Lo que me sucede es que pierdo todo, todo, todo. Muchas veces he tenido la sensación de llevar algo que solo se me desprende. No entiendo cómo algunas personas pueden acumular y guardar. ¿Alguien de aquí conserva su primer teléfono celular? Bueno, te felicito. Yo perdí todos los que he tenido, menos el que llevo, por ahora. Ayer a la tarde creí haber encontrado la razón de mis pérdidas. Fue en aquella galería comercial, donde entré casi sin pensarlo tal vez para refugiarme del sol.

Escribir para vender

La publicación de mi primer libro, este año, planteó en mí un interrogante ¿Ahora escribo para vender? Cien ejemplares de Sombras de Colores recibí en mayo y aún me quedan más de treinta sin entregar. Si lo pienso por este lado, me convendría buscar un trabajo de periodista freelancer y dejar de redactar post en un blog sin publicidad.

Primera luna

Una semana embarazada de literatura

Estoy a un paso de comenzar una semana recargada. Se alinearon los planetas para que la primera vez que me plante en un escenario de la Feria del Libro sea tres veces en una. Y cuatro también. Además, con casi ocho meses de embarazo.

Esa parte

No aparece la fórmula perfecta y repito los pasos en crudo y descarto posibilidades oblicuas y consagro elevadas intenciones pero surge de nuevo un Para qué todo esto un De qué sirve tanto un Quién lo necesita y mis esferas mis sustancias y hasta el hornillo donde apoyo el crisol vuelan con sacudidas que nacen en esa parte de mí que ya aborrecí otras veces.