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Videopoema: Duda existencial del libro Sombras de Colores

https://www.youtube.com/watch?v=03GfZGYjMLY Le pregunto a la sombra de un crisantemo que no observé vivo le pregunto a la espalda encrespada de otra ilusión por morir le pregunto a la mísera decadencia de un ser que no existe fuera de mí. Anabel Ocáterli Sombras de colores, 2016. Descarga gratuita del libro, aquí.

Poesía: Despeinada

Las aspas del molino estropeaban mi peinado y no había disculpa que desenredara tanto vómito peludo de gato tibio haciéndose león. Y no hallé aspirinas para la culpa pegajosa de virgen niña de buena madre de pobre inútil. Hoy apenas alcanza el acomodo de tantos libros ya ordenados para que más gigantes tomen asiento. Pasen, adelante, aquí siempre hay lugar y tiempo y ganas de pelear con ustedes. Yno habrá excusas ni analgésicos ni lógica para espantar más fantasmas de los ya nacidos crecidos reproducidos y muertos bajo estas pestañas. Anabel Ocáterli. Del libro Sombras de Colores , 2016 https://www.youtube.com/watch?v=rRbvnkJEcOU

Meteoritos: se acerca el día

Comenzó como un juego y termina como un juego.

Poema de las tetas caídas

El de las tetas caídas. Este es el poema que más me piden que recite y que he disfrutado memorizar para compartirlo. Nació en medio del proceso de aceptar los cambios que aparecieron en mi cuerpo después de los embarazos y del dar de mamar. En este blog no he escrito mucho de temas tabú. Alguien puede pensar que me avergüenza hablar así de mi cuerpo. Y es cierto, al principio me costó, pero cada vez me resulta más natural hacerlo. Poemas recitados Recuerdo con alegría una vez que compartí este poema en una peña y una señora mayor se paró para aplaudir de pie y felicitarme. En otra oportunidad Yoel, mi compañero, cerró con un "¡Hurra!" que no esperaba: "Yo también amo esas tetas caídas" y la risa de los presentes. Debo admitir que hubo un recitado que me costó bastante, en la playa. El desafío que me propuso mi hermana Evangelina terminó en un video algo atrevido que pongo al final. Entonces, aquí la invitación: Aceptar el cuerpo frente al espej...